El 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse total de Sol que podrá observarse desde España. Será total en gran parte de la mitad norte peninsular y Baleares, mientras que en otras zonas se verá como parcial.
Este acontecimiento también plantea una pregunta preventiva: ¿cómo puede una lámina aparentemente sencilla proteger nuestros ojos frente a la radiación solar?
La respuesta no está en que las gafas sean muy oscuras, sino en las propiedades de un filtro diseñado específicamente para la observación directa del Sol.
Por qué mirar al Sol puede dañar la retina
Cuando miramos directamente al Sol, nuestros ojos reciben una cantidad de radiación muy superior a la que pueden soportar de forma segura.
Además, la retina no tiene receptores del dolor. Esto significa que una persona puede estar sufriendo una lesión sin sentir molestias durante la exposición. El daño puede ser grave, potencialmente irreversible y manifestarse posteriormente mediante visión borrosa, manchas en el campo visual, alteración de los colores o sensibilidad a la luz.
Por eso la protección también es necesaria cuando el Sol está parcialmente oculto. Un eclipse cubierto al 90 %, 95 % o incluso 99 % continúa exponiendo el ojo a la parte visible del disco solar.

Qué filtran las gafas para eclipses
Unas gafas adecuadas reducen la radiación antes de que llegue al ojo.
Según la Comisión Nacional del Eclipse, los filtros conformes con la norma específica dejan pasar aproximadamente entre el 0,000061 % y el 0,0032 % de la luz visible.
También deben bloquear eficazmente la radiación ultravioleta y limitar la cantidad de radiación infrarroja que atraviesa el material. La transmisión tiene que ser uniforme en toda la superficie, sin zonas más claras ni defectos que permitan el paso localizado de radiación.
Muchas gafas utilizan una película fina con un recubrimiento metálico, como aluminio o aleaciones de cromo. Este material refleja y atenúa gran parte de la radiación solar. De ahí el aspecto plateado de algunos filtros.
Cómo saber si unas gafas para eclipses son seguras
A fecha de publicación, la norma internacional aplicable a los filtros para la observación directa del Sol es ISO 12312-2:2015, adoptada en Europa como EN ISO 12312-2:2015. Por tanto, el producto puede mostrar la referencia ISO. Si se comercializa en la Unión Europea, debe incorporar además el marcado CE y la información exigible sobre fabricante, utilización, advertencias y conservación.
Antes de utilizar las gafas, debemos comprobar:
- Referencia EN ISO 12312-2:2015.
- Marcado CE visible, legible e imborrable.
- Identificación del fabricante.
- Instrucciones, advertencias y recomendaciones de conservación.
- Protección simultánea y adecuada de ambos ojos.
- Filtro bien sujeto y uniforme.
- Ausencia de arañazos, perforaciones, dobleces, burbujas, manchas o roturas.
No basta con encontrar las palabras «ISO» o «CE» impresas. Debe ser posible identificar el producto, su fabricante y sus instrucciones. El marcado debe corresponder a una conformidad real respaldada por los ensayos aplicables.

Oscuras no significa seguras
Las gafas de sol convencionales no están diseñadas para observar directamente el disco solar, independientemente de su precio, categoría o nivel de oscuridad.
Tampoco deben utilizarse:
- Gafas que únicamente indiquen ISO 12312-1.
- Gafas de seguridad laboral convencionales sin certificación específica.
- Radiografías o películas fotográficas.
- CDs o DVDs.
- Cristales ahumados.
- Filtros caseros.
- Gafas para eclipses deterioradas.
El color solo indica cuánto se reduce aparentemente la luz visible. No demuestra cómo responde el material frente a las diferentes longitudes de onda.
Prismáticos, telescopios y cámaras necesitan otro filtro
Las gafas para eclipses están diseñadas para la observación directa sin instrumentos ópticos.
Los prismáticos, telescopios y cámaras concentran la radiación solar. Por tanto, nunca deben utilizarse mirando a través de ellos únicamente con las gafas para eclipses puestas.
Estos instrumentos necesitan un filtro solar específicamente diseñado para el equipo y colocado delante del objetivo, antes de que la radiación entre en el sistema óptico.
Cómo utilizarlas correctamente
El Ministerio de Sanidad recomienda realizar observaciones breves e intermitentes, inferiores al minuto.
Las gafas deben colocarse antes de dirigir la mirada hacia el Sol y permanecer correctamente ajustadas durante las fases parciales. Los menores necesitan una supervisión estrecha para evitar que retiren o desplacen el filtro.
En las ubicaciones donde el eclipse sea total, la retirada del filtro solo puede plantearse durante la breve fase de totalidad completa, cuando el disco solar esté totalmente oculto. Antes de que reaparezca cualquier parte del Sol, la protección debe volver a estar colocada. Si no se puede identificar ese intervalo con absoluta seguridad, deben seguirse las indicaciones oficiales y mantener la protección.

Una lección aplicable a la PRL
El funcionamiento de estas gafas ilustra un principio esencial de la prevención de riesgos laborales: no basta con que un equipo parezca proteger.
Para seleccionar una medida adecuada hay que comprender:
- Qué riesgo existe.
- Cómo se produce la exposición.
- Qué nivel de protección se necesita.
- Qué norma debe cumplir el equipo.
- Para qué uso ha sido diseñado.
- En qué estado se encuentra.
Una protección válida para una situación puede resultar completamente insuficiente en otra. Esto ocurre con los filtros solares, pero también con guantes, mascarillas, protección auditiva y muchos otros equipos utilizados en el trabajo.
Desde OTP ayudamos a las empresas a evaluar las exposiciones reales y seleccionar medidas preventivas y equipos adecuados para cada riesgo.
La protección adecuada empieza por comprender el riesgo.
Impulsamos la prevención de riesgos laborales y ayudamos a fomentar el bienestar, la seguridad y salud de las personas en las organizaciones. #PRL #SST