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Radiación UV para la desinfección de COVID-19

Radiación UV para la desinfección de COVID-19

La venta de equipos de ozono y ultravioleta como sistemas de desinfección se han multiplicado en los últimos meses. El Ministerio de Sanidad ha tenido que pronunciarse ante la falta de información sobre la posible eficacia y seguridad del uso de fuentes de luz UV-C para desinfectar el aire, superficies, y productos frente a SARS-CoV-2.

¿Son eficaces los sistemas de desinfección por UV

Comisión Internacional de la Iluminación determina la radiación UV como una intervención que puede llegar a reducir la propagación por contacto y la transmisión de bacterias y virus a través del aire.

¿Sirven para erradicar el SARS-CoV-2?

Según una reciente revisión bibliográfica de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III:

No existe evidencia sobre la eficacia y seguridad de la desinfección de SARS-CoV-2 con dispositivos de radiación con luz ultravioleta u ozono. La evidencia disponible sugiere que ambos dispositivos pueden reducir la población de virus de una superficie, sin embargo, se desconoce si esa reducción es suficiente para conseguir la desinfección. Ambos implican riesgos para la salud, ya que pueden causar daños oculares, daños en la piel o irritación de las vías respiratorias. En ambos casos [...]”

Por lo tanto, no se descarta su eficacia, pero no existe evidencia de que sea suficiente para reducir el SARS-CoV-2 a niveles de seguridad para su transmisión. 

¿Son seguros los sistemas de desinfección por UV?

La mencionada revisión bibliográfica añade:

“[...] la utilización de los dispositivos debe realizarse de forma controlada. El personal que los utilice tiene que acreditar formación profesional para el uso de estos dispositivos y debe estar equipado adecuadamente, para minimizar el riesgo de la exposición”.

Un uso inapropiado de la radiación UV puede provocar problemas de salud por lo que hay que asegurarse de que se cumplen las medidas de protección recomendadas para reducir al mínimo los riesgos.

Las radiaciones UV no se pueden aplicar en presencia de personas y los aplicadores que trabajen en una zona de irradiación UV, deben llevar equipo de protección personal con ropa industrial, pantalla facial industrial, respiradores de cara completa o guantes.

Conclusión

Si bien los rayos UV se han estado usando para reducir la propagación y reducción de agentes infecciosos durante más de 70 años, no hay evidencia científica de que erradique ningún virus, incluido el SARS-CoV-2.

Lo que sí sabe con seguridad, es que son sistemas peligrosos, que pueden generar daños a la salud y que deben ser manejados por profesionales cualificados.

OTP, Oficina Técnica de Prevención

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